google-site-verification: googleac1700d1e19b095b.html
 

Hermes Trimegisto, el Kybalion.

Hermes-Trismegisto

Según las antiguas crónicas los Libros de Hermes, fragmentariamente salvados, del incendio de Alejandría, constituyeron después el alimento espiritual de filósofos, profetas, pedagogos, científicos, investigadores, poetas y místicos de todos los países en todas las lenguas cultas conocidas. Jámblico, el gran maestro sirio radicado en Egipto decía que el pensamiento hermético impregnó en aquella época a la filosofía platónica. El deseo de investigación y estudio animaba a todos sin discriminación de escuela, tendencia, religión, psicología, formación o raza. Debido a ese elemento ecléctico imperante en la mejor época alejandrina, podemos todavía hoy aprovechar la ofrenda milenaria de aquellas enseñanzas puras.