google-site-verification: googleac1700d1e19b095b.html
top of page

Los 50 son la primavera de la vida (2) - Menopausia y hormonas

Actualizado: 1 sept 2021


hormonas menopausia

Nunca es demasiado pronto o tarde para empezar a tratar la menopausia. Tu cuerpo te habrá mandado susurros para que le atiendas, que si hay desoído se convertirán en gritos despues de los 45 y auténticos mensajes de alarma a los 50. Nunca hacemos caso de los malestares y pequeñas dolencias, hasta que el cuerpo harto de no ser oído, nos envía la artillería pesada. Entre los cuarenta y cinco y los cincuenta y cinco, experimentamos los problemas menopáusicos, lo más comunes son estos:


•Sofocos y sudoración nocturna.

•Sequedad vaginal.

•Aumento de peso.

•Trastornos del sueño.

•Agotamiento.

•Dolores de cabeza.

•Falta de libido.

•Cambios del estado de ánimo.

•Episodios depresivos o depresión.

•Menstruaciones copiosas.


Uno de los secretos mejor guardados por los endocrinos es que los hombres mayores tienen los mismos síntomas que las mujeres, desde sofocos hasta cambios de humor. Y ahí tenemos la viagra...s la Viagra. Así que quizás no sean problemas estrictamente femeninos, cuando llegamos a cierta edad.


La menopausia es la última llamada de aviso para el camino de envejecer saludables y llenas de energía. Recordemos del anterior post, porque se desequilibra el sistema endocrino:

- El entorno

-La mala alimentación

-Demasiado estrés

-Falta de sueño

-Demasiadas sustancias tóxicas, desde el tábaco, pasando por productos de limpieza, belleza, etc.


A más estrógenos, más engrose y número de las celulas adiposas .Esta es la grasa persistente, esa de la que cuesta deshacerse. De ti depende facilitarle a tu cuerpo que pueda eliminar el ex-ceso de estrógenos.


Estas son las hormonas más importantes:


•El dúo estrógeno y progesterona.

•Insulina.

•Cortisol.

•Hormonas tiroideas.

•El dúo leptina y grelina.

Los dos órganos principales del equilibrio dinámico hormonal: los intestinos y el hígado. Los dos juntos son los respon-sables de la producción suficiente de hormonas y de su expulsión. Cuando una hormona se desequilibra se desequilibran todas o varias, tienen efecto dominó. Si por tu torrente sanguíneo circula demasiada insulina, puede ocasionarte una carencia de melatonina, la hormona del sueño, y a raíz de ello dormirás mal. Si te falta melatonina, tendrás poco cortisol y te despertarás cansada. La melatonina, a su vez, afecta a la hormona de la saciedad, la leptina, que deja de funcionar. S ite falta cortisol y leptina, es bastante probable que, durante todo el día, necesites fuentes de energía rápida, como los dulces.


Un nivel bajo de estrógenos conduce a una menor producción de serotonina. Una deficiencia de serotonina provoca sentimientos depresivos, y una ansiedad inexplicable, falta de deseo sexual y cambios de estado de ánimo repentinos , que te hacen sentir que te estás volviendo loca. No estás loca: lo que sucede es que tu cuerpo no produce suficientes estrógenos, y por consiguiente tampoco la serotonina necesaria. Durante esas etapas, se cae en los antojos, porque los dulces y los hidratos de carbono elevan temporalmente los niveles de dopamina, que provoca un sentimiento de alegría y satisfacción.


La insuficiencia de estrógenos provoca lo siguiente:


•Sofocos y sudoración nocturna.

•Problemas de memoria y de concentración.

•Fatiga prolongada.

•Cambios bruscos en el estado de ánimo.

•Signos de depresión.

•Trastornos del sueño.

•Falta de libido.

•Dolor en las articulaciones.

•Pérdida de masa ósea.

•Membranas mucosas secas (ojos, vagina).

•Piel y pelo secos.

•Palpitaciones cardíacas, mareo.

•Hambre.


La grasa corporal es tejido hormonalmente activo: puede producir estrógenos y testosterona.

«Así que ¿tengo que elegir entre las arrugas o el michelín?». Le respondí que había una tercera opción: el entrenamiento de fuerza. El entrenamiento de fuerza genera músculo y este, a su vez, produce testosterona. Gracias a la enzima aromatasa, esta testosterona se puede convertir en estrógenos.