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Simbolismo del gato y el lince en el Románico.



Hay lugares que te incitan a creer en la magia, y te hacen viajar el pasado. Su sóla presencia y visión, te dicen que estás en un territorio sagrado. Esa es sin duda la sensación que tuve mientras ascendía a la ermita de San Pantaleón de Losa, un rincón evocador de las Merindades burgalesas. Allí en aquellas tierras de Losa y Mena, nació Castilla.  Este rincón de nuestra España Mágica, merece varios post y capitulos de mi Guía de la España Mágica.


Gato de San Pantaleón de Losa


Allí en su misteriosa iconografía, entre tantos simbolos evocadores y la sospechada relación con Griales, atlantes, y Jardines de las Hesperides, encontramos un gato. No es el único lugar, donde podemos encontras gatos representados en esta época medieval.


Hay gatos en Santa María de Azogue (Zamora)




En Iglesias francesas como la de Moissac:




En claustros irlandeses:




Y algunos como este de Santa María de Sojerana, que encontré en Circulo Románico, te recuerdan a un manga japones.





Varios de los edificios románicos donde me he encontrado gatos, han estado relacionados con templarios, y como a ellos se les acusó de adorar gatos algo se removió en mi, para investigar que simbolismo se ocultaba en los felinos. Además me encantan los gatos… pues es hora de hablar del simbolismo de este animal misterioso, timido y entrañable.




Si nos vamos hasta ese Antiguo Egipto, el gato era adorado, enterrado y momificado con todos los honores. Era sagrado y se condenaba a muerte a quien osara pegar a un gato o maltratarlo. La diosa Bastet, se representaba con cabeza de gato, ella era bienhechora y protectora del hombre.  Además según la mitología egipcia, es un gato quien vence a la serpiente-dragón Apophis, el dios del Mal. La misma labor que para judíos y cristianos realizará San Miguel.