Hildegarda de Bingen y la medicina natural: remedios para ansiedad, digestión y bienestar emocional
- Mercedes Izquierdo

- hace 7 horas
- 2 Min. de lectura

Hubo un tiempo en que la medicina no estaba separada del alma.Un tiempo en que sanar no era solo curar el cuerpo… sino recordar quién eres.
En ese tiempo vivió Hildegarda de Bingen.Mujer, abadesa, visionaria… y profundamente sabia.
En su obra Physica, no habla solo de plantas.Habla de equilibrio. De energía. De lo que hoy llamaríamos coherencia entre cuerpo, mente y espíritu.
Y lo más hermoso es que…su medicina sigue viva.
No como algo antiguo.Sino como algo que podemos tocar hoy.
Cuando el cuerpo está cansado… y el alma también
Hay momentos en los que no sabemos muy bien qué nos pasa.
No es enfermedad…pero tampoco bienestar.
Cansancio constante.Pesadez.Falta de energía.
Hildegarda diría que hay un desequilibrio en la “viriditas”, esa fuerza verde de la vida.
¿Qué puedes hacer?
Infusión de hinojo → ayuda a la digestión y limpia suavemente el organismo
Caldo vegetal sencillo (zanahoria, puerro, apio) → reconforta sin sobrecargar
Paseo lento en naturaleza → no como ejercicio, sino como regreso
No es solo lo que tomas… es cómo lo haces. Despacio. Con presencia.
Cuando hay tristeza o ansiedad
A veces el dolor no se ve.
Pero está.
En el pecho.En la respiración corta. En esa sensación de no estar del todo aquí.
Hildegarda hablaba del corazón como centro espiritual.
✨ ¿Qué puedes probar?
Infusión de melisa (toronjil) → calma el sistema nervioso
Lavanda (en aceite o infusión) → relaja profundamente
Respiración consciente antes de dormir
Y algo muy suyo:
👉 cantar o escuchar música suave
(para ella, la música era medicina del alma)
Cuando hay digestiones pesadas o inflamación
El intestino, para Hildegarda, era clave.
Mucho antes de que habláramos de microbiota…
Recomendaba:
Hinojo + anís + comino → mezcla clásica digestiva
Evitar alimentos excesivamente procesados o pesados
Comer con calma, sin distracciones
👉 Porque no solo importa lo que comes…sino cómo lo recibes.
Cuando sentimos desconexión de la vida
Este es el más profundo.
Cuando todo funciona… pero algo dentro está apagado.
Hildegarda lo entendía bien.
Decía que el ser humano pierde salud cuando pierde conexión con la creación.
Aquí el remedio no es solo físico:
Tocar la tierra (literalmente)
Observar plantas, árboles, agua
Silencio consciente unos minutos al día
Volver a la naturaleza… es volver a ti.
Ayer y hoy: la misma medicina
Lo hermoso de Hildegarda no es que viviera en el siglo XII, sino que entendió algo que hoy estamos recordando:
Que sanar no es luchar contra el cuerpo…sino escucharlo.
Que la naturaleza no es alternativa…es origen.
Y que dentro de cada uno de nosotrosexiste esa “viriditas”, esa fuerza verde que siempre quiere renacer.
Quizá no necesitamos tanto aprender cosas nuevas…sino recordar lo que siempre supimos.



Comentarios