google-site-verification: googleac1700d1e19b095b.html

¿Eres un iniciado de la Luz?


Tu Divino Femenino, quiere que resplandezcas en todo su ser y esplendor. El arquetipo de Isis te recuerda que en los momentos más oscuros siempre hay una chispa de esperanza. Al igual que ellas vivirás el amor, la pasión, la compasión y la feroz sabiduría.  Esa diosa de tu interior te mostrará, porque ella lo sabe, que el amor tiene el poder de curar, y es la magia más poderosa de este planeta. Y que jamás debes dejar que gente negativa, malévola, envidiosa o miedosa aunque sea de tu propia sangre pueda destruir lo más preciado que tenemos.

Desde tiempos inmemoriales el Divino Femenino, la parte receptiva de la Divinidad se ha sentido particularmente cerca de  las “Iniciadas de la Luz”, las guerreras sanadoras, las sacerdotisas, las magas, las Guardianas de la Vida, las Custodias de la Sabiduría, las Señoras de los Lugares Sagrados. Y esto también incluye a los hombres que tienen despierto su lado femenino, intuitivo y espiritual.

Un Iniciado es un Alma venida a la Tierra para evolucionar espiritualmente a un ritmo acelerado. Eso quiere decir que tu vida no será fácil, aunque verás la luz al final del túnel, vivirás profundas experiencias espirituales, y obraras por el bien de la humanidad, ayudando a otros a encontrar la luz, favoreciendo el amor y disipando el miedo.  Los Iniciados de la Luz, son almas que aprenden a no dejarse consumir por las tinieblas,  que usan la rabia y el miedo, los celos y la negatividad para intentar apagar su fe, amor y esperanzas. Ellos no caen en su juego y transmuta las sombras externas y sobre todo internas para desarrollar su luz interior y a vivir de acuerdo a la verdad de su corazón y es que el amor todo lo vence y somos hijos del Amor Supremo.

Esa certeza convierte a los Iniciados de la Luz en agentes espirituales al servicio de la luz penetrante del Amor. La Luz, está en todas las cosas, incluso en las personas, lugares o circunstancias más oscuras, existe una chispa que aunque no la veamos a primera vista existe. Cuando el Iniciado de la Luz, ve la luz oculta detrás de la oscuridad siente sorpresa, alegría e intenta que brille con más fuerza. A veces no lo consigue pero cuando lo logra siente humildad y respeto  ante la vida y su viaje se llena de amor  como entre el Niño Divino y el Padre-Madre Divino. Así es como convierte su vida en sagrada.

El Iniciado de la Luz,  ha de ser tolerante, respetuoso con todas las creencias,  curioso acerca de la vida y sus misterios, valiente, humilde y debe estar listo para partir donde su Alma le pida que ha de seguir su caminar. Pues estamos en tiempos revueltos y se necesita su guía para los que vagan en la noche negra del temporal y a su vez, el necesita de otros guías y compañeros en esa travesía. Recuerda que por tu condición de faro, atraerás situaciones y personas que no conocen el amor incondicional. Te sentirás vulnerable, sobre todo  si tu interlocutor domina la materia espiritual, pero se fiel a tu corazón y saldrás airoso de esas trampas … ¿como?  observa si te aman incondicionalmente, tanto los que te pidan consejo como aquellos que te brindan ayuda.

Es el momento de integrar las energías angélicas a tu conciencia y tu vida. Y para ello debes elevar tus vibraciones, lo que te obligará a renunciar a determinadas relaciones o habitos que te impedían hacerlo, asaltado por dudas, verguenza o miedo. Date autorización para vivir tu vida y tu destino, dejate llevar y ten confianza en tu instinto , cuando te dice que las cosas van bien. Tambien es el momento en que irán llegando a tu vida otros iniciados atraidos por tu vibración y luz que están viviendo el despertar de conciencia que precisa este planeta.

Reiki, oración, meditación… cualquier herramienta que te ayude a elevarte en la vibración del amor que cura, será tu herramienta para fortalecerte y ayudar a otros.

Escucha tu corazón y di:

Rindo homenaje a la luz sagrada que habita en mi cuerpo, este cuerpo que pertenece a la luz y a la naturaleza, que contiene la conciencia angélica del amor divino.

Siente la luz y la energía que te unen al Cielo y la Tierra…Inspira, espira, tu impulso parte del chakra del corazón, sube por la espalda y escapa por tu cabeza.

Rindo homenaje a las alas de luz y de vida que permiten a mi cuerpo y a mi alma su despegue, vivir en tierra como ángel y como ser humano, al servicio del amor, la paz y el Padre-Madre Universal.

Siente tus alas…y de nuevo di:

Hago un llamamiento a las fuerzas angélicas de la luz que se encuentran en mi y en los reinos celestes y hago un llamamiento al amor divino, al amor incondicional, para que activen mi parte angélica en la gracia, la luz, la divina compasión, por mi voluntad, en el amor incondicional de la humanidad.

#OPINION #Tradición

© 2017 , Guardians da Terra Sagrada.