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Las Edades de Toledo: Rex Visigothorum

TOLEDO  Y EL REX VISIGOTHORUM

Visigodos… pronunciar su nombre es evocar el legendario tesoro que desapareció tras la invasión musulmana. El oro del Mar Negro, Transilvania, joyas de incalculable valor, botines de guerra obtenidos en Adrianopolis, Roma…

Un tesoro que incluia el mítico tesoro del Templo de Salomón incluido en su Tesoro Antiguo. Pero aparte de conocerlos por aquella lista que nos obligaban a memorizar en el colegio ¿Quiénes fueron?, ¿Nos dejaron algún legado? EN el Ciclo de Alfonso III, del reino Astur-leonés, se dice que «las raíces visigodas constituyeron la base de la legitimidad de los reinos cristianos medievales» ¿Qué hay de verdad en ello?

Ciertamente los clérigos mozárabes en los Palatium de los distintos reinos hispano-cristianos representaban aquel tesoro perdido de la Aula Regia Toledana. Aquel tesoro que se perdió con «La flor de la nobleza española», con la expansión del Imperio Omeya de Damasco. El botín encontrado por los conquistadores debió ser soberbio, Ibn Qutaiba refiere que «Musa marchó hasta la ciudad de los reyes, Toledo, en donde encontró en un palacio 24 diademas de oro, una por cada uno de los reyes que habían reinado en España, porque había la costumbre entre los reyes godos de España que la diadema usada por cada uno de ellos durante su vida debiera, después de muerto, ser depositada en aquella mansión.»

Al-Hakam dirá de ellos que poseían una «lluvia de esmeraldas y rubíes». Tesoros ocultos como el de Guarrazar, dan fe que es verdad. Un tesoro que durante siglos yació olvidado junto a la tumba de Crispinus en Guarrazar hasta que en 1859, unas lluvias torrenciales, provocaron el corrimiento de tierras, dejando entrever las joyas que hoy podemos admirar en el Museo Arqueológico Nacional. Decir visigodos es evocar la Mesa de Salomón, que perdió a Muza, que no pudo resistirse a arrancarle una pata y esa fue la causa de su perdición.

Dejando al margen ese tesoro, los visigodos nos legaron una fe católica, con ese ideal de monarquía defensora de la misma que perdió al Imperio Español varios siglos después. Un corpus jurídico contenido en el Liber Iudiciorum o Fuero Juzgo, vigente hasta el siglo XIII. Y un arte mozárabe que sobrevivió en los territorios cristianos que tiene como iconografía más característica el arco de herradura. Además de un grafismo con la bellísima letra visigótica redonda y cursiva que es genuinamente española.

Pero ¿De donde procedía este enigmático pueblo?

1.- Introduccion: Historia del Pueblo Visigodo

Dentro de los pueblos germánicos destacaron los godos, que se dividían en dos grandes familias, los ostrogodos y los visigodos. Desde su peregrinar por el mar Negro hasta Hispania, los visigodos estuvieron en contacto con civilizaciones de fuerte tradición helenística y romana que hicieron de este pueblo germánico, un pueblo culto y exquisito. Para ellos basta ver los códices y cartularios, obras literarias que nos han llegado, lo poco de su arquitectura y escultura que se ha conservado y sobre todo su orfebrería.

Un pueblo de profundas raíces nacionalistas como se puede comprobar en el enfrentamiento entre el monarca arriano Leovigildo, asentado en Toletum y su hijo católico Hermenegildo, rebelde en Hispalis. En este enfrentamiento primó el sentimiento de nacionalidad de este pueblo, frente al disidente Hermenegildo. Siendo Leovigildo apoyado por San Leandro, su enemigo más feroz en materia religiosa.

Y es precisamente San Isidoro, quien en el IV Concilio de Toledo, atizó fuerte con esa idea de nación goda o regnum gothorum, en los tiempos del Rex Literatus, Sisebuto.

Los historiadores siguen discutiendo si la época visigoda corresponde al inicio de nuestra etapa medieval o por el contrario sólo es el fin de Roma, de la que ellos formaron parte.

Pero dejemos esos galimatías para historiadores y conozcamos más de nuestra propia Historia y sus protagonistas.

La peregrinatio goda, comienza en el siglo I en las tierras de Jutlandia ( Dinamarca) y Gothia(Suecia. Huyendo de un clima hostil, y buscando tierras fértiles llegan a Polonia. Es la época del Emperador Augusto el cual fracasó en el intento de conquistar Germania, siendo sus legiones brutalmente masacradas en el año 9, en la selva de Teotoburgo.

La ambición del godo no era invadir, sino migrar. Y a principios del siglo III, los godos ya han atravesado Europa Central y las llanuras de Ucrania, para terminar asentándose en las orillas del mar Negro. Allí formaron una coalición godo-sarmata.

En su búsqueda de tierras fértiles, llegan a lo que hoy es la actual Rumanía, la antigua Dacia. Allí se hicieron fuertes en Transilvania, donde se enfrentaron a Roma por las minas de oro de la zona. En el año 375 con la llegada de los hunos, (descrito en las crónicas de la época, como «el pueblo más feroz de su tiempo»)que procedía de las estepas del Asia Central, los godos son empujados a traspasar las fronteras romanas. Derrotan a Roma en la famosa batalla de Adrianopolis, del año 378. San Ambrosio, escribirá al respecto «asistimos al fin del mundo».

Poco después el pueblo godo se divide en visigodos y ostrogodos. Y ya a partir del año 332 firman la paz con el emperador Constantino, tras haber atacado Scythia, Tracia y Moesia. Constantino les concede de esta forma el status de federados (foederati) del Imperio que da como fruto un asentamiento estable de los visigodos dentro de las fronteras del Imperio. Los visigodos de esta forma tendrán un subsidio anual y tierras, a cambio de defender el limes. Es decir, las fronteras del imperio contra ataques de otros pueblos barbaros.

Fue Constancio, quien en nombre del Emperador Honorio, le concedió a los visigodos un nuevo estado, formado por algunas tierras de la Aquitania Secunda, Aquitania Prima, la Novempopulania, y la Narbonensis. Antes de la cesión tras el saqueo de Roma, ya habían conquistado Tolosa y Burdeos se les había entregado sin uso de las armas. Los romanos que habitaban en Aquitania por el foedus, tuvieron que pagar al ocupante godo dos tercios de sus pertenencias, en bienes y esclavos, pero los godos lejos de abusar pronto pusieron en marcha su aparato legal, al igual que harán más tarde en Hispania, dejando a los romanos sus derechos. El foedus que se le entregó a los visigodos en Aquitania, era a través del sistema de hospitalidad (hospitalitas), en el cual tras la sedentarización los soldados godos se convertían en propietarios de los dominios y de parte de los siervos protegidos. De esta forma los visigodos eran hospites, que se sometían a la Ley del Imperio.

Como federados del Imperio intervendrán en el año 427 en Hispania, combatiendo contra suevos, vándalos y alanos, a las órdenes de Teodorico. También es legendaria su intervención en el año 453 en los Campos Catalaunicos, en las proximidades de Poitiers contra Atila y su ejército. El poder de Roma, se va desvaneciendo inexorablemente por hambrunas, corrupción, ejércitos que no reciben sus pagas. Las ciudades se van despoblando y la gente emigrando a los campos. Hispania en ese momento es un caos entre revueltas bagaudas, bandoleros que arrasan pueblos y ciudades y el desgobierno de un Imperio que se va resquebrajando y precipitándose a su caída. Por estas fechas , tras la muerte de Alarico, Ataulfo se casa por su admiración a la cultura romana con Gala Placidia, hija del emperador romano Teodosio en Narbona. Es en este momento que los visigodos comienzan a ocupar Hispania. Estamos en la segunda mitad del siglo V, se puede decir que el Imperio de Occidente, se ha extinguido. Los visigodos se convierten en señores de un Reino que se extiende desde el sur de la Galia, al centro y noroeste peninsular. El poder de Occidente ahora está en manos de reyes barbaros, terratenientes ricos y obispos católicos. Ya en el año 470, los visigodos dominan ciudades como Barcelona, Tarrasa, Tarragona, Zaragoza, Merida (cobra especialmente importancia por el asentamiento de la nobleza visigoda como anteriormente hicieran militares romanos), Toledo, Córdoba, Sevilla y los Campos Goticos ( amplia zona rural dedicada a la agricultura extensiva) que ocupaba áreas de Palencia, Valladolid, Zamora y León, que correspondería con la Tierra de Campos y durante siglos fue conocida como Campi Gothorum. De todas estas ciudades sin duda es Emerita Augusta, la que cumplió un papel más importante en la genesis del reino hispano-visigodo de Toledo, ya que fue un asentamiento aristocratico visigodo de primer orden, y aunque Agila, intentó que fuera la capital, al final Leovigildo dejó claro que el mejor sitio para ubicar la capital del Reino, era Toledo.

Simultaneamente a la expansión hacia el sur de Hispania de los Visigodos, los francos les atacan en Francia y les vencen en la batalla de Vouillé del año 507. EL rey Alarico muere en el combate y no son aniquilados gracias a la ayuda de los ostrogodos que llegan desde Italia y consiguen mantener para el Reino Visigodo la Septimania. Tras la muerte de Amalarico II y la caída del Reino de Tolosa, Teodorico, rey de los ostrogodos y abuelo de Amalarico toma la tutela del niño y del Reino Visigodo.

Cuentan las crónicas de la época, que Alarico era un rey nefasto, pero la verdad es que no se extienden demasiado sobre el tema, casi pasan de puntillas. De lo que si hablan largo y tendido es de como los visigodos perdieron la famosa batalla de Vogladum (Vouillé) ciudad próxima a Poitiers. Fue en aquel año 507, que la corte de Tolosa se traslada a la Narbona.

Aquello fue una conspiración de primer orden que gestó un plan premeditado para aniquilar el poderío visigodo de Tolosa. Para ello se reunieron aliados del llamado Tractus Armoricanus, además de alanos, burgundios, romanos, consiguiendo la victoria al rey merovingio Clodoveo. El bautismo católico de Clodoveo en el año 498, fue quien consiguió aquellos aliados poderosos contra los arrianos visigodos. Los intelectuales católicos sabían hacía un siglo que el Imperio caía y Roma, tomaba posiciones de poder en las incipientes monarquías bárbaras.

Alarico, fue el rey de uno de los reinos más poderosos de Europa y elaboró el Breviarium Alaricianum, o Lex Romana Visigothorum, un código de leyes tanto para los ciudadanos romanos como visigodos, ampliación de las creadas por Eurico. Estas leyes son la suma del Derecho Romano y el Derecho Germano. Pese a esta gran obra legislativa, digna sucesora del Derecho Romano, sus contemporaneos creyeron que Alarico fue negativo para su pueblo. El motivo es que tuvieron que abandonar sus tierras, conservando sólo la Septimania. Los visigodos tuvieron que descender a Hispania e instauran su capital en Barcelona, en el año 526, siendo rey Amalarico.

Por estas fechas , tras la muerte de Alarico, Ataulfo se casa por su admiración a la cultura romana con Gala Placidia, hija del emperador romano Teodosio en Narbona.

A nivel arqueológico la presencia visigoda en la Galia la encontramos en necropolis, esculturas funerarias muy ricas y hermosas con gran herencia romana, por culpa de los talleres de Arlés, que darán como fruto talleres aún más ricos y complejos en Marsella, Narbona, Tolouse, y Poitiers. Y es ya a partir del establecimiento de la corte en Toledo, cuando llegaron esculturas genuinamente germánicas del arte aúlico toledano al norte del Pirineo. Estas obras se pueden ver en el Museo Lapidario de Narbona, o incluso tenemos ejemplos como el friso de la iglesia de San Pablo-Sergio en Narbona que es muy semejante al friso de San Juan de Baños en Palencia. Esta decoración influirá en los musulmanes y la utilizaran en la Mezquita de Córdoba, así como el arco de herradura, que era típicamente visigodo.

Pero en lo que verdaderamente destacaron los visigodos de Narbona, es en el trabajo del metal, en adornos personales, de gran perfección, y finura, en los talleres septimanos. Este arte del cloisiné, o incrustado de piedras preciosas en piezas de oro y bronce, llegará con ellos a Toledo.

Efectivamente: Regnum Tolosanum destructum est, y por ello nace el Reino de Toledo, que se confina a las provincias romanas que constituyó Diocleciano a finales del siglo III, Baetica, Lusitania, Carthaginensis, Gallaecia, y Tarraconensis.

Es importante la época de transición a la muerte de Alarico II, con la tutela de los ostrogodos, ya que Teodorico el Grande de Ravena, era abuelo de Amalarico. El propio Teodorico dirige el ejército contra Gesaleico, cuando este ataca Barcelona, donde se habían refugiado los visigodos tras la caída de Narbona.

Teodorico el Grande, gobernó Hispania durante 15 años, hasta que su nieto alcanzó la mayoría de edad.

Dice Pedro Palol:

Actuó como un auténtico soberano. Se apropió del tesoro visigodo, símbolo del poder de la monarquía y que los reyes llevaban incluso en sus desplazamientos. Bien es verdad, que lo acrecentó. Dispuso de las cosechas de cereales hispanos como tributo para Roma, y actuó hasta su muerte como un auténtico monarca en los territorios del reino visigodo.

Cuando muere Teodorico en el año 526, Amalarico suspendió el pago de tributos a los ostrogodos y recuperó el tesoro visigodo. además firmó un tratado con Atanarico, y dió fin a la superioridad ostrogoda, fijando las fronteras. A Hispania pertenecía toda la región del Rodano, así como la Septimania ( esta perteneció al Reino Visigodo hasta su caída en el siglo VIII).

Amalarico se casó con la princesa merovingia Clotilde, con la muerte de Amalarico,muchas familias visigodas que aún vivían en la Galia, huyen hacia la Península. Teudis, uno de los generales ostrogodos enviados por Teodorico a España, y que se había convertido en un importante latifundista dió un golpe de estado y se coronó, pero fue asesinado por su propio general Teudiselo en el año 538. En Sevilla, es coronado Teudiselo, pero no pasaría mucho tiempo para que fuera asesinado, y se aclamará al pretendiente de sangre pura visigoda Agila, que se instaló en Merida. A Agila, le sucedió Atanagildo, godo de sangre noble que era apoyado por los católicos y nobles romanos, e incluso el emperador Justiniano le brindó apoyo.

Leovigildo superada la tutela de los ostrogodos, convierte a Toledo en la capital de la Hispania Gothorum. Fue sin duda el gran creador del Reino de Toledo y fue un gran defensor del arrianismo como sello de identidad germánico ante los nobles hispano-romanos. Leovigildo tenía claro tres cosas: Quería la unidad territorial en una nación, unificación de la población permitiendo matrimonios mixtos de hispano-romanos con visigodos, y la unidad confesional bajo el arrianismo. Tras esto instauró un apárato aulico a la bizantina en Toledo, y creó ciudades como Recopolis. Los problemas más graves que tuvo que atajar son las rebeliones de la Betica, Tarraconensis y Aquitania, y la de su propio hijo Hermenegildo que se hizo católico. Tras un Concilio en Toledo, donde se reunieron obispos arrianos y católicos, los protectores de Hermenegildo le abandonaron, fue preso en Valencia y conducido a Tarragona donde le asesinó Sisberio.

Tras la muerte de Leovigildo en el año 586 con grandes avances en la unificación del Reino y su expansión, fue su hijo Recaredo quien consiguió la unificación, aunque de forma distinta.

Recaredo no vio en los bizantinos enemigos, pero si luchó contra los merovingios que rompieron los tratados, pese a que había abrazado la religión católica…También fue Recaredo el primer monarca que creó leyes antijudías en el Reino. Esta misma política fue seguida por Sisebuto y por Sisenando, los preceptos básicos se encuentran en el IV Concilio de Toledo del año 633, y los más drásticos en los cánones LVII, LXV, y LXVI. En el Canón LXV, al igual que en las leyes merovingias,se prohibió a los judíos tener cargos públicos por temor que tomaran medidas contra los cristianos.

En Toledo, la vestimenta típica germánica con grandes fíbulas ornamentadas y broches de cinturón se dejó por un atuendo más sencillo y del gusto mediterraneo, y en el arte hay influencia bizantina, por influencia de Bizancio, Leovigildo instituye la herencia dinástica en la sucesión del trono, con una concepción teocrática de la realeza.

A pesar de lo que se decidió en el IV Concilio de Toledo sobre la sucesión, las decisiones no fueron respetadas y allá por el año 642, los nobles se sublevaron sobre la sucesión monárquica y eligieron a Chisdanvinto como nuevo rey. Las revueltas no habían cesado desde el reinado de Recaredo, por el tema religioso y esto provocó una crisis económica en Hispania que a su vez desestabilizó a la Monarquía. Debido a ello Chindasvinto, tuvo que reorganizar la administración del Estado y para ello usó las fuerzas militares. A todo aquel que entorpecía sus medidas políticas, o estaba en su contra se le desterraba o asesinaba. Tras esto decidió crear una ley contra la traición, y exigió a sus súbditos obediencia mediante juramento la nueva ley. De esta forma apagó conspiraciones y sublevaciones. El juramento se puso en práctica en el VII Concilio de Toledo. El siguiente paso era revisar el Código de Leovigildo, pero la muerte se lo impidió y fue su hijo Recesvinto quien siguió con la reforma jurídica para restaurar la monarquía hispano-visigoda.

En el VIII Concilio de Toledo, se aprobaron las nuevas 510 leyes revisadas que componían el Flavius Chindasvintus Rex y Flavius Reccesvintus Rex. Esta legislación sobre todo era dura con todo tipo de herejías, y con la confesionalidad judía, a los que prohibió practicar cualquier rito y participar en la sociedad católica.

El reinado de Recesvinto fue largo y trajo consolidación y paz al Reino, por ello se incrementó la actividad cultural, arquitectónica y artesanal. A este periodo pertenecen las iglesias de San Juan de Baños, San Pedro de la Nave y Quintanilla de las Viñas. Tambien los talleres aúlicos de Toledo elaboraron joyas, coronas votivas y cruces procesionales donde se podía comprobar las conexiones del Reino de Toledo con los talleres aúlicos bizantinos, sin perder la personalidad germánica. El Reino era rico y ello se demostraba usando oro de primera calidad y piedras preciosas. Este es un momento de prosperidad y la monedad visigoda, el triente pesa 1,516 grs. y es de oro de 18 kilates. En el reinado de Witiza, bajará a 1,46 grs, y en el de Wamba será de 1,25 grs, y el oro será de 10 kilates.

Wamba, será el sucesor de Recesvinto y será proclamado en una elección general, su vida es recogida en Historia Wambae Regis, escrita por Julian que fue Obispo de Toledo. Parece ser que este rey tuvo que enfrentarse a uno de los peores momentos del Reino de Toledo. Tuvo que enfrentarse a los vascones y no había llegado a aquel territorio cuando tuvo que ir a someter a los rebeldes de la Septimania. Sus propios generales que enviaba a acabar con la revuelta en Narbona decidieron dar un golpe apoyando al dux Paulo que quiso apoderarse del trono en el año 673, y se proclamó rey en Narbona. Wamba tuvo que salir desde Cantabria hacia Barcelona, de allí a Gerona, y atravesó el Pirineo, donde acabó con la sublevación, ya en Toledo, puso en marcha una Ley que afectaba al ejército y la población civil de obediencia y rapidez en las peticiones de apoyo al poder real.

No todo fue malo en su reinado y los intercambios comerciales con la Galia y Britania se incrementaron en su reinado. En un momento dado sin saber por qué, Wamba enferma y creyendo que iba a morir abdica en Ervigio, luego se recupera, pero no se le deja recuperar la corona, en la Crónica de Alfonso III, del año 900, se dice que la enfermedad grave que le aquejaba había sido un envenenamiento planeado por Ervigio con herbam cui nomen est spartum. Ervigio fue rey, pero tuvo que someterse a todos los deseos de la nobleza y el clero. Ervigio fue un perseguidor sin piedad de judíos, incluso por el obispo Julian de Toledo, que aunque sus padres eran cristianos su familia era de procedencia judía. Las leyes tomadas por Ervigio, nos hablan de que las clases bajas visigodas comienzan a cansarse de abusos de la nobleca y se rebelan. Su sucesión quedó en manos de su yerno Egica. Este hizo leyes para afianzarse como un Rex Deus, y darle un caracter sacral a su trono, cuyo origen era divino. Egica siguió con duras leyes contra los judíos. El hambre que asoló por malas cosechas a la Península y la peste de la Galia.

Su hijo Witiza, tuvo mejor suerte y comenzó el reinado con mejores cosechas, en la elección a nuevo Rey, la nobleza pidió que fuera la corona para su hijo, pero el Dux de la Bética, Rodrigo, usurpó el trono y se proclamó rey.

Conspiraciones y corrupción en el ejército, revueltas de las clases bajas, son las principales causas de la caída del Reino. Luchas de la nobleza, problemas eclesiásticos que querían tener demasiado poder sobre el Estado, todo esto aderezado de peste, plagas, epidemias, debilitaron a la sociedad hispano-visigoda, de entre finales del siglo VII y principios del siglo VIII. Junto a Rodrigo “El Usurpador”, reinaba Akhila, hijo bastardo de Witiza, que dominó la Tarraconense y la Narbonense, mientras Rodrigo era aclamado en la Bética. Akhila era apoyado por los pro-witizianos. La Crónica Mozárabe del año 754, escrita por un clérigo toledano que vivía en Córdoba, nos habla de un iudicium Dei, el motivo de la caída del Reino que se había corrompido en sus cimientos con intrigas provocadas por la avaricia y el ansia de poder mientras el pueblo se moría de hambre.

RELIGIÓN VISIGODA

Hasta el siglo IV, los visigodos rendían culto al panteón germánico, con Odin ( dios de la guerra(, y su esposa Freija(diosa de la fecundidad), Thor (dios del trueno y protector de los campesinos ante los gigantes) y Tyr (dios de la guerra).

Pero en el siglo IV, el obispo arriano Ulfilas, traduce la Biblia a la lengua goda (Codex Argenteus). Ulfila es nombrado por historiadores helenísticos como Teodoreto o el historiador visigodo Jordanes que nos cuenta que había sido educado en la corte de Constantinopla, y llegó a Obispo. El es quien convierte al pueblo visigodo a un cristianismo arriano.

Los arrianos creían que existían tres substancias en la Trinidad. El Verbo para ellos, no es eterno y fue hecho por el Padre antes de los tiempos para utilizarlo como instrumento en la creación, su naturaleza es perfeccionable y cambiable. El Hijo y el Espíritu Santo no tienen naturaleza común con el Padre, el cual es el único y verdadero Dios.

El arrianismo que era frecuente en Oriente, fue finalmente considerado herejía en el Concilio de Nicea en el año 325 y más tarde en el de Constantinopla del año 381. Este arrianismo de los godos no les favoreció nada en sus relaciones con los católicos romanos, hasta finales del siglo VI, fecha de su conversión.

A principios del siglo V, los visigodos que como dijimos eran tropas federadas del Imperio, ya cansados de los abusos de Roma y empujados por los hunos, entran en Italia. La capital en ese momento es Ravena, ciudad importante estratégicamente por su puerto militar y comercial. Sin embargo dirigen sus pasos a la legendaria Roma, adueñándose del tesoro del Templo de Salomón. Este tesoro que había sido depositado primero en el Templo de Jupiter Capitolino y luego en los palacios imperiales, permanecia en Roma desde la destrucción del Templo de Jerusalén, tras las revueltas de los zelotas del siglo I.

Con el saqueo de Roma, se conforma el denominado tesoro antiguo de los godos, de gran valor sagrado para ellos. Piezas de orfebrería y botines de guerra se suman al rico ajuar del Templo de Salomón, la Mesa de los Panes y el Mar de Bronce, la Menorah, etc.

Tras tomar Roma, los visigodos se dirigen al occidente y se instalan en el centro y sur de Francia. Reciben legítimamente estas tierras a cambio de la Paz con Roma y retoman su papel de tropas federadas del Imperio. Y así intervendrán en el año 427 en Hispania, combatiendo contra suevos, vándalos y alanos, a las órdenes de Teodorico. También es legendaria su intervención en el año 453 en los Campos Catalaunicos, en las proximidades de Poitiers contra Atila y su ejército. El poder de Roma, se va desvaneciendo inexorablemente por hambrunas, corrupción, ejércitos que no reciben sus pagas. Las ciudades se van despoblando y la gente emigrando a los campos. Hispania en ese momento es un caos entre revueltas bagaudas, bandoleros que arrasan pueblos y ciudades y el desgobierno de un Imperio que se va resquebrajando y precipitándose a su caída.

Efectivamente Leovigildo, el creador del Reino Visigodo de Toledo, era un defensor del arrianismo y las tradiciones germánicas vinculadas al poder. Leovigildo entra al poder con un territorio debilitado y conquistará nuevos espacios, principalmente a los bizantinos de sitios emblemáticos como Córdoba, y arrebató a los suevo Galicia, Cantabria y Vasconia. Leovigildo no consiguió reunificar la Península por ser arriano. Su hijo casado con la princesa merovingea INgunda, se convertirá al catolicismo. Leovigildo, funda ciudades para dominar amplios territorios de Hispania como Vitoria, Amaya, para hostigar desde ellas a vascones y cántabros. Y Recopolis, en la provincia de Guadalajara, a orillas del Tajo para homenajear a su hijo Recaredo, a quien asoció el trono.

Recaredo hijo de Leovigildo, era políticamente opuesto a su padre pero perseguía lo mismo la unidad del pueblo hispano-visigodo y fortalecer la Corona. Militarmente no luchó contra los bizantinos pero si contra los merovingios por la Septimania para que siguiera siendo visigoda.

Este pueblo germánico nunca se vinculó a un territorio, nunca fueron reyes de Hispania, si no que eran reyes de un pueblo o nación, es decir sus monarcas eran Rex Visigothorum y el Reino de Toledo, era el Regnum Gothorum.

La corte real de Toledo se organizaba como una pequeña corte imperial, al estilo bizantino pero su alta nobleza y soberanos nunca se identificaron con la mayoría indígena de su pueblo. La población hispano-romana estuvo marginada del poder, y la minoría judía estuvo perseguida y despreciada. Así surgió una verdadera animadversión hacia la clase dirigente visigoda. A esto se sumaba que los hispanorromanos eran católicos romanos y los visigodos eran arrianos.

A mediados del siglo VII, los enfrentamientos entre grupos rivales de clanes visigodos, producen el debilitamiento del Reino. Durante el Reinado de wamba hay una conspiración que lo depone en el año 680. Y el Reino se divide entre los partidarios de Ervigio, y los de Ervigio, hecho que provoca una guerra civil. La guerra es ganada por los partidarios de Égica, que asocia el trono a su hijo Witiza. Sin embargo la mitad del Reino que apoyaba a Ervigio, daba su apoyo a su sucesor Rodrigo, reanudándose de nuevo la guerra civil. La relación con los hispanorromanos sigue siendo nula, los cuales tras la batalla del año 711 en Guadalete, no mueve un dedo por ellos y dejan que se extienda el dominio musulmán mucho más tolerante y menos explotador que el poder visigodo. La huella visigoda e influencia en la población es minima pero los monarcas asturianos, buscaron el precedente visigodo para jutificar la existencia de nuevos reinos cristianos y comenzar con legitimidad histórica su Reconquista o Cruzada contra el Islam.

El propio Tácito explicaba que el monarca visigodo no ejercía una potestas sobre su pueblo, sino solamente autoritas, es decir una autoridad moral, que nace de su carácter de guerrero principal de su nación. Junto al Rey, tenemos el aula regia, que era de inspiración romana, que era un consejo de nobles guerreros que estaba dotado de funciones de auxilio a las decisiones legislativas y políticas del rey. Sustituye a la asamblea de guerreros, el denominado Pallatium, o corte de nobles que rodea permanentemente al rey con funciones económicas y jurídicas, que administran justicias y gestionan el tesoro regio.

2.-EL REINO VISIGODO DE TOLEDO

Toledo, fue elegida como capital visigoda por encontrarse en el centro peninsular. Bien comunicada a través de importantes calzadas como la que la une con Merida (Lusitania), la que se dirige al Valle del Ebro y la que procede de la Bética. Si a esto sumamos que ya era una ciudad con renombre con sede episcopal, una importante población que lejos de haberse despoblado con la caída del Imperio Romano había crecido demográficamente debido a la riqueza de sus huertas, y que albergaba sede epicospal desde época temprana, y una importante comunidad judía. A Toledo se suman en este crecimiento, Tolmo de MInateda en Albacete (ciudad epicospal),

El primer monarca que se asienta en Toledo, es Teudis. En noviembre del año 546 promulga la llamda ley de costas procsales, desde Toledo. Pero sus sucesores no mantuvieron Toledo como sede real. Sería Atanagildo quien estableció la sede de la corte en la ciudad a mediados del siglo VI. Aunque fue Leovigildo quien por fin le otorga la condición de sede regia: Urbs Regia.

Es con este monarca centralista que desea la unificación del territorio peninsular, cuando Toledo convertido en urbe regia que alberga un apárato administrativo cada vez más complejo y ya por decreto residencia de reyes, que Toledo se convierte en la capital sin discusión del Reino, frente a otras candidatas como Mérida o Sevilla. Pronto se convierte en la ciudad más poblada por visigodos de nuestro país. Y crece económicamente a la par que su condición de sede regia y eclesiástica. Toledo fue sede epicospal de la Cartaginense, siendo Cartagena su capital. Cuando Cartagena cae en poder de los bizantinos y tras la conversión del pueblo visigodo, Toledo irá cobrando cada vez mayor importancia gracias al apoyo de la Corona. Será el rey Gundemaro quien convocó el Concilio provincial de Toledo en el año 610 donde 15 obispos declararán que Toledo es la sede metropolitana de la provincia y no sólo de la Carpetania. Desde ese momento el Obispo de Toledo será el encargado de la unción real y podrá emitir juicios sobre los candidatos a Obispos que proponga la Corona, así como convocar los Concilios nacionales

Atanagildo es sin duda el creador de la monarquía toledana casado con la bella Goswinta, mujer inteligente y ambiciosa de educación romana. En la mente de Goswintha sólo había un propósito, que su marido llegara al trono. Con el asesinato del rey Teudiselo, Atanagildo reivindicó el trono al que finalmente subió Agila. Goswinta estuvo a la sombra de estas conspiraciones urdiendo planes para conseguir sus propósitos. Tres años más tarde Atanagildo se reveló contra Agila provocando una guerra civil. Goswintha ejerció la diplomacia desde Sevilla durante los tres largos años que duró la guerra.

Tuvieron dos hijas, Gailswintha y Brunekhilda que ya eran dos bellas adolescentes en los últimos años del reinado de su padre. De esta forma puso sus ojos en Brunekhilda, el rey merovingio Sigiberto I de Austrasia. Este rey merovingio estaba muy disgustado porque sus hermanos se habían casado con esclavas y mujeres de condición indigna. De esta forma pidió al rey Atanagildo la mano de su hija. Cuenta Gregorio de Tours que era rubia, pura, culta, y realmente de figura privilegiada. Acudió a Toledo GOgón, el mayordomo de Sigiberto y esta partió para su nueva patria con un rico ajuar. Nada más llegar, se celebró la boda en Metz. Tras ser instruida por los sacerdotes católicos, Brunekhilda abjuró de la fe arriana y se convirtió al catolicismo siendo singular protagonista de la historia merovingia. Aunque después de verdaderos años de gloria esta reina, en su vejez será descuartizada por cuatro caballos. Pero retomando el hilo de la historia, Chilperico hermano de Sigiberto le dio envidia de la mujer noble de su hermano. Así que decidió enviar una embajada a Toledo y pedir la mano de la hija mayor del rey visigodo. Comprometiéndose a echar de su corte a sus amantes, concubinas y esposas. Así parte Gailswintha para Francia sin saber que va camino de la muerte. El trágico y bello poema de Venancio Fortunato a Gailswintha, donde narra como la madre Goswintha sufre pesadillas y llora desconsolada cuando ve partir a su hija, y así canta el poeta:

Hispania, tan ancha para tus moradores, eres angosta para una madre. Desde que mi hija está ausente, la tierra resulta estrecha para mi, sin ti, niña mía, me sentiré aquí errante y extranjera, y en mi propia patria seré a la vez ciudadana y proscrita.

La dulce Gailswintha, cruzó los Pirineos y se encaminó a Narbona. De allí a Tolouse, donde fue recibida con honores para seguir el curso del Garona hasta Burdeos y ya por la calzada llegar a Poitiers, y desde allí seguir ruta hasta Paris. Allí tomar el curso del Sena hasta su desembocadura para llegar a Rouen. Allí al igual que su hermana abjuró de la fe arriana y abrazó el catolicismo. Chilperico, al año de casado olvida su promesa y vuelve a tener concubinas y amantes, y ella solicita volver con sus padres a España, a su Toledo. No le importa renunciar a su ajuar y joyas. Pero Chilperico, la manda asesinar por un lacayo casandose apenas dos días después de su entierro con su amante Fredegunda que desde entonces se convertirá en enemiga mortal de Brunekhilda la hermana de la asesinada, que ya es reina de Neustria.

La noticia del asesinato llena Toledo de lágrimas. Tras la muerte de su hija, muere el rey Atanagildo. Y se nombra como rey a Liuva Duque de la Narbonense, el cual no estaba interesado en reinar al sur del Pirineo y lega su corona a su hermano Leovigildo. Este para aliarse con el clan del monarca muerto que había cerrado filas en torno a Goswintha, su viuda, la pide la mano. Pronto muere Liuva y todo el Reino Visigodo incluida la Narbonense estará en poder de Leovigildo.

Goswintha, antepuso la política a sus sentimientos maternales manteniendo relaciones con los merovingios. Aun así era arriana de corazón y anticatólica visceral por lo que profesaba la FIdes Gothica. Tras la muerte de su hija aún odio más a los católicos que asociaba con los francos, siendo ella la instigadora de las persecuciones a católicos que protagonizó su esposo Leovigildo.

Leovigildo tenía dos hijos de su primera esposa que eran Hermenegildo y Recaredo. Goswintha planificó el enlace matrimonial entre su hijastro con su nieta, hija de Brunekhilda y el rey Sigiberto.

Ingunda llenará de cariño a su abuela hasta que la religión provoque un conflicto entre abuela y nieta. Goswintha, llegó incluso a atentar físicamente contra su nieta pero está no abandonó el catolicismo. Leovigildo harto del conflicto envío a su hijo y nuera a Sevilla. Allí el príncipe se convertirá al catolicismo de la mano del Obispo Leandro y protagonizará una rebelión contra su padre. Hermenegildo morirá como mártir en Tarragona, a manos de su carcelero. Su esposa huirá al Levante en poder de los bizantinos con su hijo de corta edad, el príncipe Atanagildo. La joven viuda morirá con apenas 18 años en el viaje y el niño llegará a Constantinopla, donde le perdemos la pista.

Goswintha ni se preocupará de su bisnieto y mientras su hija Brunekhilda manda cartas a Constantinopla para que le sea devuelto el pequeño príncipe. Goswintha cual estratega planifica la boda de Recaredo su otro hijastro con la hija de los asesinos de su hija Goswintha. La boda no se llevará a cabo, por la muerte de Chilperico. Entonces Goswintha decide que Recaredo se case con su otra nieta, la hermana de Ingunda, llamada Clodosinda. Boda que no sabemos porqué también fue truncada.

Con más de 70 años, edad muy avanzada en esa época.. Goswintha urdió un malévolo plan, junto con el poderoso obispo arriano Uldida, para acabar con su hijastro Recaredo. Uno de sus partidarios la traicionó y descubrió la conjura NO sabemos si fue suicidio o asesinato pero Goswintha no pudo ver el Tercer Concilio toledano, en el que el pueblo godo fue recibido en la Iglesia Católica.

RECAREDO

Ningún rey visigodo recibió más cumplidos y elogios de sus contemporáneos que el rey Recaredo. El fue el primer rey católico de la España visigoda. Incluso el Papa Gregorio Magno, habló bien de él. En el Tercer Concilio, los Obispos reunidos en Toledo, gritaron:

«¿A quien ha concedido Dios un mérito eterno, sino al verdadero rey católico Recaredo? ¿A quien ha concedido Dios un mérito eterno, sino al verdadero y católico rey Recaredo? ¿A quien la gloria presente y también la eterna, sino al verdadero amador de Dios, el rey Recaredo? Este es el conquistador de nuevos pueblos para la Iglesia católica: ¡ merezca el recibir el premio apostólico, puesto que ha cumplido el oficio de apostol!»

Hijo de la primera esposa de Leovigildo, este lo nombró junto a su hermano Hermenegildo, consortes regni (corregentes. Recaredo se mantuvo al lado de su padre en la guerra civil que sostuvo con su hermano Hermenegildo por motivos religiosos. Leovigildo usó a su hijo Recaredo y su talante negociador para hacer las paces con Hermenegildo y que este se entregara. Pero una vez en el campamento, le despojó de sus vestiduras, fue desterrado a Valencia, con un esclavo por todo sequito. De allí fue enviado a Tarragona, donde murió asesinado por el carcelero llamado Sisberto. Curiosamente este moriría nada más llegar Recaredo al trono. El monarca toledano fue en juventud un excelente guerrero y estratega, rechazó a los francos, se apoderó del castillode Cabaret y de Baucaire a orillas del Ródano. Y una vez coronado se convierte en hombre de paz. Hombre bondadoso, carismático y delicado, dirá de él San Isidoro. De él dirá el santo que las provincias que conquistó su padre – germánico de concubinato estable. De esa forma era reconocido su hijo como heredero y sería Liuva II. El cual sólo reinó dos años, siendo asesinado con sólo 20 años de edad por Witerico, siguiente rey de la lista visigoda.

3.- LOS CONCILIOS TOLEDANOS

A día de hoy seguimos sin saber en qué consistieron los famosos dieciocho Concilios que fueron celebrados en Toledo. No existe paralelo en ningún país europeo. Los Concilios constituían una herramienta de apoyo para el Rey y su política.

Las decisiones del Concilio versaban sobre las peticiones del rey (aparte de los temas de estricta disciplina eclesiástica) y se adoptaban por mayoría (a partir del VIII Concilio, la asistencia de nobles palatinos acercó a los godos a la mayoría o tal vez se la dio). Los obispos que defendían las posiciones derrotadas estaban obligados a asumir las decisiones conciliares bajo pena de excomunión.

Se celebraban en una iglesia metropolitana que permanecía cerrada a los fieles, debiendo entrar los participantes por una única puerta vigilada por los ostiarios (ostiarii, «porteros»). Los Obispos se sentaban en círculo por orden de antigüedad, y cuando ya estaban colocados, entraban algunos sacerdotes que podían asistir que también se sentaban, colocándose detrás de los Obispos; después accedían los diáconos con derecho a hacerlo, que permanecían de pie; finalmente entraban los laicos invitados, junto a sus secretarios (notarii) que redactarían las actas (ningún miembro el clero inferior podía asistía a los Sínodos). Todos ya en sus lugares se cerraba la puerta vigilada por los ostiarios. Se iniciaba entonces una sesión protocolaria de rezos y preámbulos. Después el Arzobispo metropolitano solicitaba la presentación de los temas por orden

El Concilio I tuvo lugar en plena época romana (397-400), y giró en torno a las secuelas de la crisis priscilianista . El II Concilio se reunió el 17 mayo 527, durante el reinado de Amalarico, bajo la monarquía visigodo-arriana. Con el III Concilio de Toledo las reuniones eclesiásticas se convierten en asambleas representativas del reino, acudiendo a dichas congregaciones magnates, obispos, nobles y el rey para tratar asuntos políticos.

SAN ILDEFONSO

CULTURA VISIGODA

A pesar del bilingüismo que tuvieron que dominar visigodos al hablar en su lengua y el latín, sólo nos han llegado textos latinos.

Las escuelas municipales romanas ya habían desaparecido, y sólo existían escuelas presbiterales y epicospales para futuros clérigos y monjes. Sin embargo en el Palatium toledano, hubo formación para laicos que pertenecían a las familias aristocráticas. La Escuela Epicospal toledana era de las más importantes y allí Julián de Toledo estudió bajo la dirección del Obispo Eugenio II. La Escuela Episcopal toledana podía rivalizar con las escuelas de los más grandes monasterios europeos. En ellas se aprendían las siete artes liberales, dando una buena preparación científica y humana a lso futuros clérigos, dando gran importancia a la música y el canto. Así tenemos que Eugenio II de Toledo compuso música sacra. Julian de Toledo, escribió su Ars Grammatica que sería texto usual en las demás escuelas episcopales y en el Palatium toledano.

La producción literaria del rey Sisebuto demuestra su gran formación humanista y fue famosa la biblioteca del conde Loreno en tiempos de Chindasvinto. Teodomiro de Orihuela que logró una capitulación honrosa con los árabes, tenía una formación humanista y militar de primera.

Ese Palatium toledano fue el centro de educación laica para la aristocracia, y formaban un cuerpo de elite, al igual que los gardingos a nivel militar, en conocimientos para poder aconsejar al Rey.

Ximenez de Rada escribió que los reyes visigodos tenían la costumbre de educar en la corte toledana a sus hijos para que recibiesen una esmerada educación. Para ellos se creó el Intistutionum disciplinae, obra visigoda de autor anónimo que se basaba en el trívium (gramática, retórica, y dialéctica) y el quadrivium ( aritmética, geometría, música y astronomía). Tambien en esta obra se formaba moralmente al joven para que no cayera en la pereza, o la lascivia. Recomendando el deporte, la caza y ejercicios naúticos para mantener sano el cuerpo y el espíritu. En el tratado además se inculcaba al joven la idea de «patria», exhortándola a defenderla. Este tratado nos resume las virtudes del noble visigodo que debía aspirar a ser prudente, justo, fuerte y templado. De gran influencia de la filosofía estoica y del Formulae vitae honestae de Martín de Braga.

Es obvio que en la España Visigoda hubo importantes bibliotecas, con sus propio scriptoria. De entre ellas destacó la biblioteca monástica de Agalí, el gran cenobio suburbano de la ciudad de Toledo. Donde se formaron los padres toledanos. Además por san Braulio sabemos que en el siglo VII existía una biblioteca del rey y la ya citada biblioteca del conde Lorenzo en Toledo.

3.- LAS PRINCESAS VISIGODAS Y OTRAS

Leyenda rey Rodrigo

La Reconquista es uno de los episodios de la Historia Universal más fascinantes y ocurrió aquí, en España. En el anterior post vimos como el Dux de la Bética, Rodrigo, usurpa el trono y como todo se va poniendo en contra de los godos. La avaricia de los nobles y sus intereses personales, la pobreza del pueblo atacado por enfermedades, hambrunas y un clima que provoca malas cosechas.

La moneda se va devaluando…y Rodrigo tiene en contra suya a un clan pro-witizianos, que apoyan al hijo bastardo de Witiza como rey legitimo, ya que este antes de morir, hace una Ley sobre la sucesión de la Corona para que esta sea hereditaria.

El Reino Visigodo de Toledo abarca desde los años 507 al 711, dos siglos en que aquel puñado de 200.000 soldados someten y fusionan a la sociedad hispanoromana. Se expanden sobre todo en el triángulo Palencia-Toledo-Sigüenza , seguido de la Rioja y la Bureba. Este triángulo es lo que se denominará Campos Goticos. Y es donde su influencia es máxima, en cuanto a la cultura goda, ya que el resto de la Península seguirá teniendo un caracter más hispanorromano. Aunque esto no quita que tengamos restos visigodos de interés en Galicia, Portugal, Andalucía, Extremadura, Cantabria y siguen apareciendo necropolis…

Este momento histórico es un paisaje conflictivo, porque los godos están al principio en guerra contra los suevos y francos, luchando diplomaticamente con los bizantinos, con la nobleza hispanorromana, los terratenientes…. y entre ellos la lucha es feroz por el poder y cada poco tiempo cae un rey asesinado.Van consiguiendo la unión de un territorio y su sociedad a través de leyes y matrimonios mixtos, y cuando tienen esbozada esa nación. El clima se pone en su contra… hambrunas, que logran desestabilizar la sociedad. Pero sobre todo son los propios godos quienes se ponen en contra de ellos mismos. La nobleza, dueña de las tierras más fertiles, se opone al poder de Rodrigo, ya que desde Wamba, están divididos en dos facciones. Y realmente Witiza, al asociar a la corona a su hijo Agila, se está pasando por el arco del triunfo la base de sus instituciones: la monarquía electiva. Así que la facción opuesta a Witiza, corona al noble Rodrigo y el reino entra casi en una guerra civil por ello.

Agila, y sus partidarios, controlan el norte y el este, y Rodrigo y su facción, el sur y el oeste. Y es entonces cuando la facción de Agila, tiene la brillante idea de pedir apoyo a los musulmanes que están al sur de Gibraltar. El encargado de hacer la petición es el Obispo Oppas, titular de Toledo. A este Oppas, le volveremos a ver en el episodio de Covadonga.

Conde don Julián

Además entra en la función, el conde Don Julián, Gobernador de Ceuta. Porque que quede ya claro que Ceuta, ya era goda y española ya en aquellos tiempos.

Y aquí, es donde debemos dejar los libros de historia y escuchar lo que cuentan las leyendas españolas, Crónicas y Cronicones.

Parece ser que don Julian, estaba resentido y más que enfadado con D. Rodrigo, porque este había seducido (o violado según quien cuente la historia) a su hija Florinda, que vivía en la corte toledana.

Esto es legendario, pero lo que si sabemos cierto es que el conde Don Julián, era hombre de máxima confianza de Witiza, es decir de la facción oponente a Rodrigo. Además el conde se llevaba muy bien con sus vecinos musulmanes, especialmente con los generales de la zona de Tanger, Muza y Tarik. Don Julián costea el desembarco de tropas musulmanas en la Península, y en un primer intento son derrotadas por Rodrigo, en Algeciras.

Laguna de la Janda, donde se dice que fue la batalla de Guadalete.

Pero no sabemos bien como, el 30 de abril del año 711, Tarik acompañado de 7.000 hombres, entra en España, desembarcando en lo que hoy llamamos Gibraltar ( Yabal Tarik, “montaña de Tarik”) y se presenta a orillas del río Guadalete en lo que hoy llamamos el Puerto de Santa María. Rodrigo, sale lanzado desde Pamplona hacia el sur, y los godos hacen frente común contra el invasor, y así llega al campo de batalla con 40.000 hombres, frente a los 12.000 musulmanes que eran una avanzadilla del apoyo que el Califa de Damasco, envía a Muza.

Ermita de la Virgen de España, en Huelva

Lo que no se espera nadie es que en ese momento los pro-witizianos, rompan filas y se lanzan junto a los musulmanes contra Rodrigo quedando con los flancos descubiertos y en número inferior. Aquello es un desastre y aunque la batalla es una de las más duras que ha habido en nuestro páis, las huestes de Rodrigo, saben que luchan para morir. La caballería berebere, hace estragos, contra los soldados a pie de Rodrigo. El sequito de caballeros de confianza, los espatarios, la guardia de corps, sucumben casi por completo. Y aquí vuelve a darse un misterio porque hay tres versiones, una nos dice que el cádaver de Rodrigo se encontró días después, aguas abajo en Andalucía, otra versión nos dice que un contingente escapa y vuelve a plantar cara por la zona de la Sierra de Francia de Salamanca, y ciertamente existe una tumba en Viseu (Portugal), en la frontera con Salamanca que reza “Aquí descansa don Rodrigo, rey godo”. La tercera versión , cuenta que malherido y perseguido por Muza, muere en tierras onubenses siendo enterrado en lo que hoy es la Ermita de la Virgen de España, en Sotiel.

Iglesia de de Sao Miguel do Fetal, Viseu (Portugal)

Apenas unos meses después, llegan otros 18.000 hombres para apoyar a Muza, que se dirige a Toledo, aunque Toledo no caerá hasta el año 714, acto seguido, casi toda la Península.

Por su parte Agila, fue reconocido como rey por los witizanos, pero encontraron un obstáculo y es que este, sería rey si los moros lo aprobaban. Y los moros decidieron, no ponerle las cosas fáciles. Agila va hasta Toledo a pedirle su venia a Tarik, el cual se lava las manos y le remite a su jefe político Muza, el cual también se lava las mano y le envía a Damasco a que hable con el Califa. Y hasta allí va Agila, Parece ser que el Califa le trata bien, aunque apenas se sabe más, unas crónicas dicen que tal vez regresó rico a España y fue un rey títere en el norte peninsular. Otros dicen que jamás volvió y que los pocos fieles a Rodrigo, se dirigierion al norte a refugiarse. Entre los supervivientes estaba un espatario, de nombre Pelagio.

Un espatario, era el porta espada, y un hombre de máxima confianza, algo así como el alférez real, y todo apunta a que ese Pelagio es el Pelayo de Covadonga.

Los moros desde la batalla de Guadalete, aprovechan que los godos están despistados con la coronación de su nuevo rey, y aprovechan para dividirse en tres ejércitos . El primero toma Granada, y Malaga, el segundo irá a Écija, Sevilla y el tercero se encamina a Toledo y Alcalá de Henares para impedir la huida de los godos con el Tesoro Real.

Y claro, surgen preguntas… ¿sólo las huestes de Rodrigo, se opusieron a la invasión?. Pues si, asi fue, ya que los witizianos los creían amigos, y si a esto sumamos el apoyo de los judíos, hasta la coronilla de las leyes opresoras godas, pues está claro que a los moros se les habían abierto las puertas para hacerse con el Reino. Y tristemente así lo hicieron con apenas 60.000 hombres, que es la cantidad de soldados que vinieron desde Damasco y Norte de África en todo el siglo VIII.

Tanto Tarik, como Muza, murieron olvidados en Damasco, parece ser que el Califa pensaba que no le habían entregado el tesoro que el esperaba.

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